Diez años y un mismo camino: Ford Argentina y La Chata Solidaria celebran una década de trabajo en conjunto
Una F-250 modelo 74 cargada de donaciones, un camino de arena y un destino: llegar a quienes más lo necesitan. Así empezó La Chata Solidaria. Diez años después de que Ford Argentina se sumara a ese sueño, ambas celebraron el camino recorrido con un acto lleno de emoción y gratitud.
El encuentro se realizó en las oficinas administrativas de Ford Argentina y reconoció la incansable labor de la ONG, que año tras año sale al encuentro de las comunidades.
Durante el acto, Marcelo Ramos, gerente general de Comunicaciones de Ford Argentina, entregó a Jerónimo «Jero» Chemes, fundador de La Chata Solidaria, una placa en reconocimiento a los 10 años de trabajo conjunto. Más que un aniversario, la distinción celebra el compromiso sostenido de la organización con el Impenetrable chaqueño.

10 años de camino recorrido
Lo que empezó con una F-250 cargada de donaciones, un grupo de amigos y las ganas de llegar a quienes más lo necesitan se convirtió con el tiempo en una ONG con equipo propio, profesionales de la salud voluntarios y una presencia constante en la región.
Hace una década, esa labor encontró en Ford Argentina a un aliado que acompaña con soporte, logística y recursos para que La Chata Solidaria pueda acercar ayuda humanitaria, alimentos, infraestructura y donaciones a zonas vulnerables.
Un sueño hecho escuela
El hito que marcó a fuego estos años fue la escuela de Ojo de Agua. Primero llegó la ampliación de la escuela primaria y la construcción de un dormitorio para varones: los chicos pudieron dormir cómodos por primera vez. Con el tiempo se sumó el jardín de infantes y, ante el creciente número de alumnos, una nueva ampliación con comedor y aula.

La obra más grande llegó en 2021, con el primer colegio secundario presencial del Impenetrable: 150 m² construidos en apenas cuatro meses, con luz LED por paneles solares, recuperación de agua de lluvia y computadoras conectadas a internet. Antes de eso, para los chicos de la zona el secundario era un lugar al que no se podía llegar.
A lo largo de esta década, La Chata Solidaria llevó también luz eléctrica, agua potable y atención sanitaria a las comunidades, con el apoyo de Ford Argentina. Todas las obras responden a un mismo principio, que La Chata Solidaria llama «calidad hijo»: hacer todo con la mejor calidad posible, como si fueran a recibirlo sus propios hijos. Y sobre todo, sostenerlo en el tiempo.

“Ruedas que llegan donde nadie llega”
En el Impenetrable no hay rutas que lleven ayuda: hay arenales, calor extremo y kilómetros de monte. Por eso los vehículos no son un detalle. Sin vehículos preparados, sería imposible llegar con materiales, donaciones, médicos, docentes y voluntarios a los parajes más aislados.

Durante el acto, Chemes resaltó el compromiso inclaudicable de la ONG con las comunidades que dependen de que la ayuda llegue.
“La Chata Solidaria son ruedas. Donde hay un problema por resolver, nosotros vamos a buscarlo. No podemos fallar: tenemos que cumplirles el sueño a las comunidades. Agradezco estos 10 años ininterrumpidos de apoyo por parte de Ford.”
Jerónimo Chemes, Fundador de La Chata Solidaria
La solidaridad no se detiene
Los viajes de ayuda al Impenetrable chaqueño son organizados por La Chata Solidaria y se hacen de forma periódica durante todo el año. En septiembre, en el marco del Mes Global del Voluntariado de Ford, 13 voluntarios de la familia del óvalo se sumaron a uno de esos viajes para colaborar con la ONG: recorrieron más de 4.400 kilómetros, pintaron y realizaron trabajos de infraestructura en la Escuela Ojo de Agua y entregaron a distintos parajes las donaciones reunidas por colaboradores de la Planta Pacheco.
“Antes de construir la escuela de Ojo de Agua, el lugar era solo tierra. Hoy hay una escuela donde estudian 75 personas y comen cuatro veces por día”
Jerónimo Chemes, Fundador de La Chata Solidaria

Todo empezó con una camioneta cargada de alimentos que Chemes y un grupo de amigos recolectaron para donar a quienes más lo necesitaban. Hoy esa camioneta continúa saliendo a la ruta, y la familia del óvalo acompaña ese camino junto a sus voluntarios, comprometidos con las mismas comunidades.
Una mirada al futuro
Para Ford, la movilidad es mucho más que llegar de un punto a otro: es la posibilidad de acceder a la educación, a la salud y a un futuro mejor. Ese es el propósito que la guía en todo el mundo, ayudar a construir un mundo mejor donde cada persona sea libre de moverse y perseguir sus sueños. Ford Argentina agradece a La Chata Solidaria por estos diez años de trabajo y renueva su compromiso de seguir acompañando su labor con las comunidades del Impenetrable chaqueño.










